Cámara
Reflex Digital
Las cámaras reflex
digitales, también llamadas DSLR (Digital-SLR, con SLR del inglés Single lens
reflex), son un tipo de cámara fotográfica del tipo réflex de único objetivo
(SLR), cuyo soporte de almacenamiento de la imagen capturada es un sensor
electrónico, en lugar de la película de 35 mm empleada en la fotografía
química. Entre sus características más importantes está el empleo de Sistemas
de control para la automatización de la mayoría de los mecanismos, tanto de
dispositivos de obturación, sincronización con flashes (tanto internos como
externos), y en general la mayoría de funciones de la cámara, aunque se siguen
comportando en la mayoría de aspectos (enfoque, disparo, estabilización) como
dispositivos electromecánicos al igual que sus predecesoras. En la mayoría de
los casos mantienen las mismas características (y compatibilidad, dependiendo
del fabricante) en cuanto al sistema réflex tradicional, popularizado
mundialmente desde la Nikon F de 1959.
Funcionamiento
Al igual que las cámaras de
película de 35mm, las cámaras réflex digitales están divididas en dos
componentes separados: el cuerpo de la cámara como tal, y el objetivo. Este último
es un dispositivo intercambiable e independiente de la cámara, diseñado para
cubrir una necesidad particular del usuario de alcance o cobertura angular, o
requisitos especiales como distorsión (ojo de pez) o cambio del plano de
enfoque (tilt-shift) entre otros. El objetivo contiene, por lo general, un
mecanismo para la regulación de la luz (diafragma) y un mecanismo de enfoque.
El cuerpo de la cámara contiene un espejo, ubicado a 45° respecto al plano de
la imagen, cuya función es desviar los rayos hacia una pantalla traslúcida
(pantalla de enfoque) mate que permite visualizar y enfocar la imagen.
Generalmente la luz se vuelve a reflejar en un pentaprisma ubicado encima de la
pantalla de enfoque, cuya función es desviar la imagen hacia el observador y enderezarla,
puesto que el objetivo la proyecta de forma invertida. En el momento del
disparo, el espejo se levanta y se abre el mecanismo obturador, para dejar
pasar los rayos de luz directamente hacia el dispositivo de captura, el cual es
un sensor de imagen en el caso de una cámara digital.
A diferencia de sus
predecesoras, incorporan además una pantalla LCD en la que se puede
previsualizar la fotografía inmediatamente después de la toma, y comprobar, por
ejemplo, con la ayuda de un histograma que la exposición ha sido correcta. Sin
embargo esta pantalla, en la mayoría de los modelos, no es indispensable como
visor para realizar la fotografía como sucede en las cámaras digitales
compactas, debido a que el sensor se encuentra oculto tras el obturador y el
espejo del visor, como sucede en las cámaras réflex de película. Algunas
cámaras incorporan además funciones de posprocesado de la imagen, como cambio
del balance de blancos, revelado RAW, y conversión a blanco y negro, entre
otras opciones. En general, a partir de 2006 la mayoría de modelos incorpora un
sistema denominado Live View que levanta el espejo y permite capturar la imagen
directamente, de la misma forma que en las cámaras compactas.
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Cámara réflex durante la
observación, con el espejo abajo.
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![]() |
Cámara réflex durante la
captura, con el espejo levantado y la cortina abierta.
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Diferencias
respecto a una cámara compacta digital
La primera diferencia es
que los objetivos son intercambiables, compatibles con los objetivos de réflex
de película (dependiendo del fabricante). Debido a que dichos objetivos estaban
diseñados para una película de 35mm, el sensor es más grande que en las cámaras
compactas. Aunque puede ser del mismo tamaño de una película (36x24 mm) (sensor
full-frame, generalmente sólo en modelos de muy alta gama), por lo general
suelen ser algo más pequeños (ver: tamaño de sensor APS-C), en cuyo caso se
produce una "multiplicación de la distancia focal" normalmente de 1.5
(Nikon, Pentax, Minolta, Sony), 1.3 y 1.6 (Canon) o 2x (sistema Cuatro
Tercios).
En las cámaras compactas se
emplean sensores de tamaño reducido, lo que conlleva distancias focales
igualmente más cortas y por tanto una profundidad de campo muy alta (casi todo
en la fotografía aparece enfocado). La profundidad de campo es por tanto la
principal diferencia entre una fotografía realizada con una cámara compacta
digital o con una réflex. Con una cámara réflex se consigue un gran control
mediante la libre elección de la relación entre la longitud focal y la apertura
del diafragma, ya que un fondo desenfocado centra la atención en el motivo
fotografiado.
Otra de las ventajas de un
sensor de imagen de mayor tamaño, es la mayor calidad de imagen, así como una
mayor sensibilidad, pudiéndose realizar fotografías con valores ISO altos con
un nivel de ruido muy aceptable.
Ventajas
sobre cámaras compactas
· Gran
control sobre la profundidad de campo.
· En
la mayoría de los modelos, respuesta inmediata (o cercana) al encendido y al
disparo.
· Alta
calidad de imagen, debido tanto a la óptica utilizada en los objetivos como a
las características de la captura y su posterior procesamiento.
· Suelen
incluir un formato RAW -generalmente privativo del fabricante-, que consiste en
un archivo sin procesar -generalmente sin comprimir o utilizando compresión sin
pérdida-, lo cual permite un procesamiento más dedicado de las imágenes después
de la toma, y por lo general una gama tonal de 12, 14 o más bits por canal de
color, lo cual permite un mejor almacenamiento de la información que el
tradicional JPEG. Algunas cámaras compactas de alta gama también suelen
incluirlo.
· Alta
sensibilidad ( ISO), 4 veces más sensible en promedio [cita requerida].
· Posibilidad
de intercambiar objetivos y utilizar los heredados de cámaras de película con
la misma montura.
· Amplia
gama de objetivos de calidad disponibles y dirigidos hacia múltiples
disciplinas.
· Rapidez
de disparo, capturando en instante. Posibilidad de ráfagas de entre 3 y 14
fotografías por segundo (la Nikon D3 por ejemplo captura hasta 11 fotogramas
por segundo, aunque existen modelos de cámaras compactas que igualan y superan
estos números de ráfaga).
· Mayor
capacidad de almacenamiento temporal incorporado en la cámara (buffer), el cual
permite que la cámara pueda seguirse utilizando a pesar de haber hecho múltiples
capturas.
· Enfoque
por comparación de fase, mucho más rápido y efectivo que el de las cámaras
compactas, el cual se realiza por contraste.
Desventajas
· Precio,
no sólo por la cámara sino por los objetivos.
· El
cambio de objetivos permite la entrada de suciedad en el sensor, por lo que
requiere mayores cuidados. Algunas cámaras (modelos posteriores a 2005)
incorporan un sistema de limpieza por ultrasonidos, que mitiga en parte este
inconveniente. Por otra parte también existen objetivos zoom que abarcan gran
parte de las longitudes focales necesarias, reduciendo la necesidad del
intercambio de ópticas.
· La
mayoría de modelos anteriores a 2006 no incorporaban el sistema de previsualización
y toma de la fotografía a través de la pantalla de la cámara. Esto se conoce
comercialmente como LiveView
· Si
bien la mayoría de las cámaras poseen modos totalmente automatizados que
permiten su uso como cualquier otra cámara digital, las gamas más altas y el
uso de modos manuales en casi la totalidad de las cámaras requiere un
conocimiento de los principios de la fotografía mayor por parte del usuario.
· Su
tamaño y peso casi siempre son mayores, con la excepción de algunas de las
llamadas Cámara Bridge.
· Mayor
posibilidad de trepidación debido al movimiento brusco del espejo en el momento
del disparo (imagen movida en fotos con luz insuficiente). Algunas cámaras de
gama alta tienen sistemas de compensación del momento para mejorar esta
situación, y su peso sobre las manos contribuye en la estabilidad de todo el
sistema. El estabilizador de imagen tiende a mejorar esta situación, y puede
estar o bien integrado en el cuerpo (Sony Alpha, Olympus, Pentax) o en el
objetivo (Nikon VR, Canon IS, Leica-Panasonic Mega OIS).



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